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Siropes para café: cómo hacerlos en casa

Un sirope para café es azúcar disuelto en agua, con o sin un aromatizante añadido. Con dos proporciones base y unos minutos al fuego se cubre casi todo el menú de cafetería: vainilla, caramelo, avellana o canela.

Todo sirope de café parte de lo mismo: azúcar y agua calentados hasta que el azúcar se disuelve del todo y no vuelve a cristalizar al enfriar. La diferencia entre un sirope y echarle azúcar a la taza es que el sirope ya está disuelto. Así se integra igual en un café caliente que en uno con hielo, sin dejar poso en el fondo.

Las dos proporciones base

TipoProporción azúcar:aguaTexturaCuándo usarlo
Sirope simple1:1 en pesoLíquido, se vierte fácilCafé caliente, cócteles de café
Sirope de goma (rich simple)2:1 en pesoDenso, casi de mielCafé con hielo, para endulzar sin diluir tanto

Para el simple: 100 g de azúcar por 100 g de agua (una taza de cada, medidas iguales). Para el de goma: 200 g de azúcar por 100 g de agua. En ambos casos se calienta a fuego medio removiendo hasta que no quede ningún grano visible, sin dejar que hierva mucho rato, y se deja enfriar antes de embotellar.

Siropes aromatizados: la receta base

  1. Prepara un sirope simple (1:1) siguiendo la proporción de arriba.
  2. Con el fuego ya apagado y el sirope aún caliente, añade el aromatizante: una vaina de vainilla abierta o un chorrito de extracto de vainilla, canela en rama, piel de naranja, o granos de café tostado si quieres un sirope de café concentrado.
  3. Deja infusionar tapado entre 20 minutos y unas horas, según lo intenso que lo quieras: cuanto más tiempo, más sabor.
  4. Cuela para retirar los sólidos y embotella en un tarro de cristal limpio.

Para el caramelo la técnica cambia un poco: funde el azúcar seco directamente en la sartén hasta que coja color ámbar. Solo entonces añade el agua caliente con mucho cuidado (salpica) para diluirlo y formar el sirope. Para la avellana, lo más práctico en casa es infusionar avellanas tostadas y machacadas en el sirope simple ya caliente, en vez de intentar extraer el aceite en frío.

El azúcar es lo que conserva el sirope. Cuanto más se rebaje la proporción de azúcar (por ejemplo, para que sea «menos dulce»), menos dura en la nevera. Si buscas un sirope más ligero, mejor añadir menos cantidad al servir que hacerlo con menos azúcar en el bote.

¿Cuánto añadir y cuándo?

Entre 10 y 20 ml por taza es el punto de partida habitual. Añádelo mientras el café está caliente para que se integre bien, incluso si la bebida final va a llevar hielo. En un caramel macchiato, el sirope de vainilla va en la base, antes de la leche. En un café con hielo, se disuelve mejor en un poco de café o agua caliente antes de añadir el hielo, para que no quede sin mezclar en el fondo del vaso.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre sirope simple y sirope de goma?

La proporción de azúcar. El sirope simple es 1:1 en peso (agua y azúcar), líquido y fácil de disolver en frío. El de goma es 2:1, más denso y dulce, y se usa cuando se quiere aportar dulzor sin diluir tanto la bebida, como en un café con hielo.

¿Cuánto sirope se le pone a un café?

Entre 10 y 20 ml (una o dos cucharadas soperas) por taza es el rango habitual, ajustando al gusto. Conviene empezar por la cantidad baja: es más fácil añadir más sirope que corregir un café que ha quedado empalagoso.

¿Cuánto dura un sirope casero en la nevera?

Un sirope simple o de goma bien cerrado aguanta entre dos y cuatro semanas en la nevera. Los aromatizados con fruta o lácteos duran menos, entre cinco y siete días, porque llevan menos concentración de azúcar como conservante.

¿Se puede sustituir el sirope por azúcar normal?

Para endulzar sin más, sí. Pero el azúcar en grano no se disuelve bien en café frío o con leche fría, y deja poso en el fondo. El sirope, al estar ya disuelto, se integra igual en caliente que en frío.

Fuentes

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