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Cómo hacer café en casa: guía para empezar

Para hacer café en casa necesitas tres cosas: café molido (mejor recién molido), agua limpia y una proporción razonable entre ambos. Como punto de partida, 60 g de café por litro de agua en filtro y prensa. El método lo eliges según lo que tengas en la cocina y el tipo de taza que te guste.

Un buen café casero depende menos del aparato que de cuatro cosas: café fresco, molienda adecuada, agua limpia y una dosis medida. Un método de 20 euros bien llevado supera a una cafetera cara mal usada. Esta guía te sitúa y te lleva a cada método en detalle.

Lo que necesitas antes de elegir método

Primero, el café. Si puedes, compra en grano y mide cuándo se tostó, no solo cuándo caduca. Después, un molinillo, que es la pieza que más cambia el resultado (el punto de molienda manda). Y una báscula de cocina: medir a ojo es la causa más habitual de una taza floja o amarga.

El agua también cuenta. Si la de tu grifo sabe a cloro, tu café también. Tienes más detalles en el agua para el café.

Qué método te conviene

MétodoMoliendaTiempoTaza resultante
Cafetera italianaMedia-fina5 minIntensa y con cuerpo
Filtro (V60)Media2-3 minLimpia y aromática
Prensa francesaGruesa4 minRedonda y con cuerpo
AeropressMedia-fina1-2 minVersátil y limpia
Cold brewGruesa12-24 hSuave y poco ácida

Si buscas lo más fácil, la prensa francesa. Si quieres limpieza y matices, el filtro. Si tienes una cafetera italiana en casa, empieza por ahí y aprende a no quemar el café. Ninguna de estas opciones exige gastar mucho.

La receta base, paso a paso

  1. Pesa 15 g de café para una taza de 250 ml (la proporción de 60 g por litro, o 1:16).
  2. Muele justo antes de preparar. Cuanto más fina la molienda, más rápido extrae.
  3. Calienta el agua hasta casi hervir y espera unos segundos: entre 92 y 96 grados es lo habitual.
  4. Mezcla y respeta el tiempo de tu método. Si queda amargo, muele más grueso o acorta el tiempo. Si queda ácido y flojo, al contrario.
  5. Sirve y limpia enseguida. Los restos de aceite del café anterior estropean el siguiente.

Cambia una sola cosa cada vez. Si modificas molienda, dosis y tiempo a la vez, no sabrás qué ha mejorado la taza. Anota lo que haces y ajusta un parámetro por intento.

Errores que arruinan el café casero

Hervir el agua del todo quema el café y lo vuelve amargo. Guardarlo en el armario junto a la cocina lo seca y lo apaga. Usar café molido de hace meses es el error número uno. Y calcular la dosis "a cucharadas" da tazas distintas cada día, porque una cucharada de café fino no pesa lo mismo que una de café grueso.

Si quieres profundizar en la cantidad, mira cuántos gramos de café por taza.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto café se pone por taza?

Unos 15 g para una taza de 250 ml en filtro, prensa o Aeropress. Es la proporción de 60 g por litro. A partir de ahí, ajusta a tu gusto.

¿A qué temperatura hay que hacer el café?

Entre 92 y 96 grados. Con el agua hirviendo del todo el café sale más amargo; deja reposar el hervidor medio minuto.

¿Qué método es mejor para empezar?

La prensa francesa es la más fácil de acertar. Si te interesa una taza más limpia y aromática, el filtro (V60) con báscula.

¿Hace falta molinillo?

No es imprescindible, pero es lo que más mejora el café casero. Moler justo antes conserva aromas que se pierden en minutos.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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